miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Cómo aprovechar el tiempo para que te dé tiempo de todo?

Gestión del tiempo para escritores


Con mucha diferencia, la pregunta que más me han hecho desde que empecé a dedicarme a esto de los blogs ha sido: "¿Cómo encuentras tiempo para hacer tantas cosas?". La respuesta es muy sencilla: "Organizándome". 
Al principio de la residencia de Anestesia, cuando los niños tenían 3 y 5 años y yo hacía 8 guardias al mes y, además tenía que estudiar muchísimo, llevar adelante la casa y dedicar tiempo a mi familia, la sensación que tenía al final del día era que no tenía tiempo para nada. Pasé una época realmente mala. Estaba tremendamente estresada y no tenía un minuto ni para respirar. Y, además, estaba de un humor de perros. Entonces, cayó en mis manos este libro: 

"Organízate con eficacia" de David Allen



Hay muchas cosas de él que no son aplicables a mi vida, pero una caló muy hondo:

No necesitas más tiempo


El autor decía que hiciéramos varias listas: una con lo que debemos hacer durante la semana, otra con lo que tenemos pendiente de hacer que no requiere una solución inmediata y otra con lo que nos gustaría hacer y que nunca tenemos tiempo. 
Las hice. Dentro de la primera lista, iba mi trabajo, la casa, los niños, estudiar...Dentro de la segunda, varias tareas de la casa que siempre se quedaban sin hacer (ya lo haré cuando tenga tiempo), la lectura de actualizaciones de mi trabajo que iban a la pila de "leer cuando tenga tiempo"...Dentro de la lista de imposibles estaban el escribir una novela, el hacer deporte, el tener tiempo para quedar con los amigos, el pasar una tarde leyendo por gusto...

Luego, David Allen nos insta a seguir una serie de pasos básicos:
  • Simplificar: ¿qué cosas de las que haces habitualmente no te aportan nada pero las haces porque debes hacerlas o consideras que los demás van a pensar mal de ti si no las haces? A partir del momento en el que retomé las riendas de mi vida, me di cuenta de que hacía muchas cosas por compromiso. Pero hay que tener el valor para decir "no" y soltar el lastre de todas aquellas cosas que no te aportan nada. "Me encantaría pero no puedo, tengo otro compromiso". De la misma forma, la vida está llena de personas tóxicas que piensan que tú eres el que debe darles todo y que te reprochan el que no tengas tiempo para ellos. Te hacen sentir culpable, como si estuvieras en deuda. No. Quien quiere estar en tu vida, se adapta al tiempo que tienes. Así el tiempo que tienes para estar juntos, sabe más. 
  • Delegar: el dinero mejor invertido del mundo es el que gasto en una persona que me ayuda en casa. Antes se me acumulaban las montañas de ropa por lavar y planchar y el darme cuenta me causaba mucho estrés añadido. A veces, el delegar no es solo eso. A veces, no dejamos a los niños que hagan las cosas porque nosotros las hacemos más rápido. Mis hijos empezaron a tener una hoja de tareas que hacer en casa: sencillas, pero que descargaban. Y, por supuesto, si hace falta, hay que pedir ayuda sin sobrecargar. No somos perfectos. Nadie lo espera. Y si lo esperan, pueden hacerse viejos esperando.
  • Planificar todo: Y al hacerlo cumplir la ley del mínimo esfuerzo. Es decir, hay que decirse a uno mismo: "En un día malo, me daría tiempo de hacer solamente esto por la mañana". Pues planifica así, exigiendo en cada momento lo menos posible. Que puedas llegar a cumplirlo todo sin esfuerzo.  Los domingos por la noche, yo hago dos cuadros como este.
  • Uno para las cosas de la casa (compra, comida, limpieza) y las actividades extraescolares de los niños. Otro para mi propio trabajo teniendo en cuenta el anterior, así, por ejemplo, los días que sé que no voy a tener tiempo para cocinar, tiro de platos que he congelado previamente. Y los salientes de guardia, en los que estoy demasiado tostada para hacer cualquier cosa que exija concentración, los aprovecho para hacer tareas más sencillas. En el segundo cuadro, planifico también mis momentos de descanso. Y, por supuesto, llevo una agenda para el resto del mes. Eso libera mi cabeza de tener que recordar todo lo que tengo que hacer. Nunca programo nada los fines de semana: los fines de semana son para la familia y para los amigos. 
  • Aprovechar los tiempos muertos: un viaje en avión Tenerife-Madrid, por ejemplo, son dos horas y media de tiempo útil. En vez de leerme una revista del corazón, aprovecho esos tiempos para leer cosas que tengo que leer de mi trabajo o para esbozar una charla o para redactar los posts de la semana. De la misma manera, las pausas de diez minutos que paso esperando a que mis hijos salgan de las actividades extraescolares las aprovecho para poner al día el correo o las redes sociales. 
  • Internet es tu amigo: Las semanas que más lío tengo en casa, hago la compra por internet. La ropa de los niños también la compro así. Me he ahorrado muchas tardes de lucha en los probadores. Y puedo elegirla a la hora que a mí más me conviene. Intento solucionar todo por correo electrónico en vez de usar el teléfono. Puedo escribirlos por la noche, después de acostar a los niños, cuando mi cabeza ya no es productiva y me ahorra mucho tiempo al teléfono en conversaciones intrascendentes (¡cómo se lía la gente a hablar!) a horario infantil que puedo aprovechar para estar con ellos. 
  • Terminar: No empieces una cosa sin acabar la que estás haciendo. El tener muchos frentes abiertos, hace que nuestra ansiedad aumente. Pocas cosas para cada día, pero terminadas. 

Todo esto me ha permitido meter cada dos o tres semanas en la planificación una de las cosas de la lista de pendientes: ordenar el armario de los niños, hacer el cambio de ropa de temporada, pintar esa silla que estaba fea, leer varios artículos que tenía pendientes... Y lo que es más importante, acometer la lista de cosas imposibles: hacer deporte, escribir una novela (estoy empezando la cuarta), tener tiempo para pasarlo con los amigos y pasar una tarde leyendo, si me apetece. Lo cual hace que mi nivel de estrés haya bajado y que me haya replanteado una serie de cosas que, posiblemente, antes no hubiera podido asumir.

Hace poco, una amiga se quejaba de que no tenía tiempo para nada. Y le empecé a contar lo de las listas y lo de la planificación. ¿Adivináis lo que me contestó? "Sí, estupendo, pero es que yo no tengo tiempo para hacer listas". 


18 comentarios:

  1. Uff, me has dejado anonadada. Yo hago 40 listas, pero me temo que no son tan productivas como éstas que has explicado aquí. Me parece que me voy a tomar un tiempo para organizarme, porque soy de las que siempre van con prisas a todas partes, siempre dejan cosas por hacer y siempre van estresadas. A ver si a mí me resulta tan efectivo como a tí.
    Besos.

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  2. Soy un desastre andante... Sé que mi actividad te puede parecer medio irrisoria comparado con la tuya, pero a veces me comparo con mis compañeros y me doy cuenta de que sí que estoy más cargada que ellos. A la preparación del MIR, se suma que vivo sola con dos gatos. Conclusión, sí... tengo que hacerme la comida, hacer la compra, mantener la casa medio limpia... y atender a imprevistos gatunos (que desde que empezó el verano, curiosamente... han sido la norma... por sistema voy al veterinario una vez cada dos semanas. SI no es uno es el otro... jaja)

    En fin... al principio más o menos me manejaba... ahora cada vez voy a peor así que la casa tiende a estar hecha un desastre... como lo que encuentro en el frigorífico que me lleve poco tiempo (en verano me apañaba muy bien haciendo gazpacho que me servía como primer plato de toda la semana... jaja) y no encuentro muchas cosas en el frigorífico porque o no me da demasiado tiempo para ir a la compra o cuando voy se me olvidan la mitad de las cosas...

    Voy dejando algunos temas de algunas asignaturas a medio estudiar. No sé si liarme la manta a la cabeza y concluir las glomerulonefritis o mejor ponerme con un tema que dejé descolgado de estadística la semana pasada... jajaja

    Conclusión, cuando leía en otro post de la blogosfera que para que no se te caiga el pelo hay que evitar el estrés... me digo que ok... pero que eso ya vendrá... de momento, tendré que seguir barriendo a toneladas... jajaja

    Así, que... espero que no sea tarde para las listas... ;)

    Gracias

    Y ahora... voy al veterinario... jaja :p

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    1. Es que no terminas. Ese es el problema. Si estudias las glomerulonefrititis, termina de hacerlo. Dedica una tarde a hacer comida para toda la semana y despreocúpate de eso. Haz la compra por internet. Y si hay que ir al veterinario tan a menudo, prográmalo una vez por semana (así, si no tienes que ir es tiempo libre)
      En la preparación del MIR, es fundamental planificarse.
      Un besito. Y suerte ;D

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  3. Respuestas
    1. Ufff, no, qué va. Ya tengo bastante con lo mío, pero si yo puedo, los demás también, ¿no? ;D

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  4. Estoy dando palmas con las orejas y creo que has dado en el clavo conmigo "Termina lo que empiezas".
    Creo que me disperso en exceso, empiezo una cosa y de pronto aparece algo que me recuerda que tengo pendiente otro asunto y me pongo con ello, con lo cual dejo sin terminar el primero... y ya con los niños pues es aún más caos..
    Me apunto todo: el título del libro, las listas, lo de delegar y que ellos empiecen a hacer cosas tarden lo que tarden.
    Gracias maja!!
    PD.- Y apoyo la moción de coach que veo que tienes tiempo... jurjurjurjur

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  5. Jo, qué disciplina, ¡me he quedado estresada! Aunque de momento no estoy muy saturada, el año que viene me toca empezar la residencia y no me había planteado tanto agobio (claro que, sin la otra parte, creo que no me dará tiempo a tener hijos para entonces... :P).
    Y me he reído con la respuesta de tu amiga, porque... me he visto reflejada en ella jajajaja
    Besos!

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    1. Jejejeje. No te creas que es mucha disciplina, solo al principio, a lo mejor.
      Un besote.

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  6. Listas... pues a veces me temo que soy de las que pierde tiempo incluso haciendo listas, porque incluso acabo preparando listas que organizan todas las listas previas, je, je. De verdad que lo intento y no me cunde como a ti. Después de leerte, me pareces superwoman, de verdad. O yo soy aún más desastre de lo que creo ser. Tomo nota de todos los consejos, especialmente sobre la dispersión.

    Besucos.

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    1. Créeme, que no soy superwoman. Ya me gustaría a mí tener ese tipazo en mallas ;D
      Pero, de verdad, que cunde si una se organiza.
      Mil besos.

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  7. Súper interesante! De alguna manera es la forma en que me organizo. Lo fundamental, terminar las cosas que empiezo y tratar de resolver todo lo que puedo lo antes posible (el lastre de dejar cosas pendientes cada vez que pesa más que el resolverlas a tiempo, o lo que es lo mismo, prohibido procrastinar, jejejeje...).
    Besos!

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  8. ¡Qué maravilla! Algo de superwoman tienes, reconócelo. :)
    Ojalá yo consiguiera organizarme así... Lo intento, pero de momento no lo he logrado. Leyéndote me he dado cuenta de que igual me dejo demasiadas cosas a medio hacer y que debería hacer más de una lista en lugar de una sola como tengo ahora.

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  9. Me compré el libro y lo estoy leyendo. Sin embargo noto que hay cosas que no comprendo demasiado bien. Eso sí, estoy en las recomendaciones para ordenar mi espacio de trabajo y me parecen muy útiles. Seguiré leyendo hasta el final, pero ya te digo que hay cosas que me lían más que nada. Un abrazo y gracias por el consejo.

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    1. El libro es bastante general y está aplicado más a la vida del oficinista. Hay cosas que a mí tampoco me sirvieron, pero muchas que sí. Gracias a ti por leerme :D. Besos

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    2. Me alegra que me lo confirmes porque estoy cogiendo complejo de ser más torpe que un "serón" que dicen por mi tierra. Un abrazo y a seguir haciendo las cosas así de bien.

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