jueves, 11 de diciembre de 2014

El lector

El lector

He llegado a la librería un poco antes de la firma para buscar un libro adecuado para un regalo. Saludo a la librera, que me sonríe y sigue a lo suyo y me dirijo a la estantería de juvenil donde sé que encontraré lo que busco. Con el libro en las manos, me pongo en la cola para pagar. A un lado de la librera, a la izquierda, hay un montón de libros que reconozco. Son los ejemplares de "Leyendas de la Tierra Límite".

Delante de mí, un chico posa la vista en el montón de libros, inclina la cabeza para leer el título en el lomo y alarga la mano hacia el libro, mientras yo, detrás de él, contengo el aliento. Le da la vuelta para leer la sinopsis. Mi mirada se columpia en sus pestañas, en su frente, en su boca, intentando adivinar lo que piensa. La librera me mira y, como no digo nada, dice: 
–Acaba de salir. Una novela de fantasía muy bien escrita.
Muero de amor por ella. El lector levanta la mirada, sorprendido por el comentario, y pregunta: 
–¿De qué va?
La librera sonríe y me señala. 
–Ella se lo ha leído. Que te cuente. 
Los ojos del lector me estudian. Es más joven que yo. Mucho más joven. Sus ojos dicen:"¿Qué sabrá esta de fantasía juvenil?". Intento sintetizar en tres frases un año de mundo imaginario y no me sale. 
–Pues...
Él esboza una sonrisa irónica. 
–Ya – dice–. Es nuevo. 
–Verás –respondo, cogiendo carrerilla–, hay un mundo en el que existen dos territorios, separados por un escudo, que, en el momento en el que empieza la historia, falla. Y falla porque una de las Sanadoras, la raza que fabrica el escudo, se está muriendo. Su discípula, Aïa, va a buscar ayuda donde su superiora le dice, pero lo que encuentra es a un muchacho que es cocinero y que no tiene ningún conocimiento de escudos, ni de poderes, ni nada que se le parezca. 
Él levanta las cejas. 
–Vaya, sí que te lo sabes. 
–Va a ser que sí: lo escribí yo. 
Ojalá hubiera tenido una cámara para grabar su mirada de asombro. Y la carcajada de la librera. 


18 comentarios:

  1. ¡Qué pasada! ¿Se lo ha comprado y se lo has dedicado?

    Me has recordado al principio de "Que el cielo la juzgue" cuando el protagonista, que es escritor, ve a una mujer leyendo su novela, y está pendiente de que baje el libro para que poder verle la cara, cuando la ve ella es ... Gene Tierney

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    1. Se lo ha comprado y, por supuesto, se lo dediqué ;D
      Espero que le guste.
      No la he visto, la peli ¿Está bien? ¿De qué va? jejejeje

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  2. Genial!!! Te imagino con tu sonrisa de oreja a oreja, pero pasando un corte de mil demonios.

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    1. No te creas que me dio mucha vergüenza, pero la sonrisa de oreja a oreja sí que la tenía.

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  3. jaja Cómo me gustan estas anécdotas.
    Yo quiero que me pasen esas cosas (las que le pasan al lector).

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    1. Jajajajaja, la verdad es que no es muy frecuente :D

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  4. ¡¡Qué ilusión!! ¿no?
    Me parece una de esas situaciones que te llenan el depósito de la felicidad durante por lo menos un par de semanas... jejejejeje
    Un lector para un libro, para un libro tuyo... ¡¡qué buena anécdota!!

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  5. De esas anécdotas para recordar mucho tiempo... por ambas partes. Espero llevarme también un libro autografiado ;)
    Besucos.

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  6. Oye, eso es genial!! Me pasó algo parecido en la caseta donde firmé, en la Feria del Libro de Guadalajara. Creo que no tengo cara de escritora, sino de dependienta de El Corte Inglés, porque llegó una señora y me preguntó qué libro se podía llevar que no le defraudase. Ni corta ni perezosa, agarré uno de los míos y se lo vendí. Cuando se fue a pagarlo, la chica que realmente era la dependienta le dijo que si no quería que yo se lo firmase. La señora me miró sorprendida, porque ni se había fijado que estaba firmándolos.

    Yo tengo un libro en mi lista para comprarme en el RA. Creo que te lo has leído ;)

    Besos

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    1. Jajajajajaja, qué bueno. Qué ilusión verte en el RA.

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  7. Estupenda anécdota. Me encantaría haber estado allí, viéndola.

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    1. La verdad es que su cara es de esas que no se olvidan ;D

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  8. Jejejeje, estupendo. Seguro que le encanta.

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  9. Gracias por compartir una anécdota tan divertida, oye y fenomenal la sinopsis. En mi libro en la solapa va una foto mía, pero seguro que el lector en cuestión no me reconoce, que dicen mis amigos que guapo has quedado que es que no pareces tú...ya ves tú que amigos. Mi hermana se encontró un chico leyendo en el metro mi libro, lo cual es raro, vamos que no soy Julía Navarro, yo creo que soy yo el que se encuentra al lector y me bajo en su parada, le acompaño a casa, me acoplo en un hueco sin molestar y espero a que lo termine para ver que le ha parecido.

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