viernes, 23 de enero de 2015

Escritores en twitter




Las redes son esenciales hoy en día si quieres ser escritor. Tanto para promocionarte como para conseguir editorial, agente y lectores. Pero, en las redes, como en la vida real, los escritores son como los pájaros. Los hay que hablan por los codos, como los loros, pero que, en realidad, se limitan a repetir lo que han oído. Los hay vanidosos como el pavo real. Y humildes como el gorrión que trabaja miguita a miguita su jornal diario (Hay miles de gorriones en el parque). Los hay carroñeros como los buitres. Y asustadizos y torpes como el avestruz. Los hay que te alegran el día, por la mañana, como el petirrojo. ¿No me creeis? Vedlo vosotros mismos en la red del pájaro por excelencia.




Hay diez tipos de escritores en twitter:

El escritor plomo

El plomo

Cuelga cada dos horas un enlace con su libro. Porque descubrió una herramienta que lo hace automáticamente y luego, se olvidó de ella. A veces, cuando no aparece por twitter durante días, los tuits iguales y repetitivos siguen apareciendo. Terminas por hacerle "unfollow" por pesado y no, no te leerás su libro. 



El de los hashtags

Es aquel #yasabes que cuelga un hasthtag #cadadospalabras. Incluso su bio tiene varios: Fulanito #escritor, #literatura, #libros, #ciencia-ficción #erótica (porque escribe de unos marcianos que se tiran a todo lo que se menea). No tiene ni idea de para qué sirven los hashtags , pero cuelga su libro en cada #trendingtopic a ver si cuela. No, tampoco te leerás su libro. 



El enciscado

Se ofende por cosas que no están dirigidas a él y está enfadado con el mundo. Cuelga constantemente cosas de política en plan:"mirad lo que dicen ahora estos impresentables"sin darse cuenta de que, a lo mejor, la mitad de sus lectores han votado o votarán a esos impresentables. Se queja de su trabajo, de sus compañeros, de sus lectores. Se indigna con las críticas negativas y despotrica en público. Un verdadero coñazo. No, tampoco te leerás su libro. 


El huevo

La editorial le exige que esté en redes sociales, pero no sabe hacer la "o" con un canuto. Su bio pone "Fulanito, escritor" y punto. Ni qué escribe, ni donde, ni nada de nada. No tiene foto y solo ha colgado dos tweets que ponen "Hola" y "probando". A lo mejor te lees su libro, pero desde luego no por haberlo visto en twitter. 


El pájaro de origami

Ha leído mucho. Su TL está hecho para y por los libros. Lo que dice es interesante en muchas ocasiones. Y seguro que escribe bien. Pero también se cree superior a los demás sin darse cuenta de que su ego está hecho de papel. Y el papel se moja, se quema, se rompe muy fácilmente. Es posible que te leas su libro y que te guste. O que te toque tanto las narices que lo "unfollowes" un día de estos. 




Las señoras pájaras

A pesar de lo de pájaras, no te caen mal. El único problema es que son carne de facebook y, en twitter, lo que cuelgan son enlaces a su facebook. En plan "Acabo de publicar una foto en facebook" una y otra vez. Les da igual que sean redes distintas. Ya tienen bastante con manejarse en una, como para aprenderse las dos. A lo mejor te lees su libro, pero porque las sigues en facebook y allí te enteras de qué era esa foto que no has abierto en twitter. 


El colega

Tienen un montón de seguidores que se identifican por un nombre y que lo defienden a muerte. Y él/ella cuelga sus tweets llenos de amor y de faltas de ortografía. Pero los cuida como un padre/madre. Y sí, es posible, que, incluso tú te leas su libro. Te cae bien. Es humano. Del primero depende que sigas leyéndolo o no. 





El famoso con CM

¿Para qué seguirlo? 


El de los colores

Es original. No lo conocías de nada. Te ha enganchado con su tweets, con su blog, con lo que retuitea, que siempre es interesante. Sí, te has comprado su libro. Y te ha encantado. Y , cuando saque el siguiente, también te lo leerás. 


La diva/El divo

Su TL está plagado de fotos propias poniendo morritos. Hay que reconocerle que es fotogénico, el jodío. Miles de artículos y reseñas sobre sí mismo, pero se olvida del intercambio. De que en twitter existe una comunidad. Él mismo se sobra y se basta porque tiene un ego del tamaño de un camión. A lo mejor te lees su libro. Si te lo recomienda el de los colores y te lo presta alguien. 

¿Cuál eres tú?




11 comentarios:

  1. Está genial.Aunque yo no se en cual de esas categorías metería al que te sigue,a los 4 días si no lo has seguido,otra vez,te sigue y así sin descanso. ¡Pero,para cabezona yo!

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  2. ¡Jajajajaja! Qué bueno este post, Ana. Pues es verdad que conozco a varios de cada una de las categorías. Yo me siento algo plomo en ocasiones, pero así entre nosotras, ahora que nadie nos lee, me encantaría ser una escritora diva. Pero diva-diva, eh? De las que ponen fotos con morritos y no se inmuta ante las críticas porque, ¿quién se iba a atrever con semejante belleza literaria? jajajajaja!!!

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    1. Yo creo que todos tenemos algo de plomos, queramos o no ;D (aunque nunca hubiera pensado en ti para esa categoría, la verdad). Pues yo estoy pensando en comprarme una gorra a ver si consigo vender tanto como los colegas jajajajaja

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  3. jaja Lo cierto es que yo al twitter no le hago demasiado caso, excepto en ocasiones puntuales (soy más de Facebook). Así que muchas veces no me entero de lo que se cuece por ahí. Por eso hay alguna categoría a la que no le he conseguido poner cara, pero sí a otras...
    Por ejemplo, el plomo. Una vez vi uno y no entendía si es que se pasaba twiteando todo el día o qué. jaja Ya me has resuelto la duda. A mí el plomo me hace gracia, supongo que porque como no me meto mucho a twitter ni me doy cuenta de que está ahí. Pero me pregunto si se pensará que haciendo eso se gana seguidores... ¿le servirá de algo?
    Luego hay escritores (extraños especímenes en vías de extinción) que son todo lo contrario: no dicen ni mu. Bueno, ni pío. Dejan que sea el boca a oreja, o la providencia, quien extienda su novela por el mundo. Y puede que eso sea lo más honesto, porque si alguien quiere leer un libro lo leerá, y si no no, por mucho que el autor insista en darle la matraca con la portada por todas las redes. Aunque quizá lo mejor sea un término medio, porque esa táctica hace que novelas que pueden merecer la pena no lleguen a los lectores.
    A ti no te tengo encuadrada... ¿qué pajarito te consideras? :P

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    1. Yo creo que hay que estar en redes, si no, con el volumen de libros que hay hoy en día, o la editorial bombardea (cosa que cada vez es más rara) o tu libro pasará sin pena ni gloria por muy bien que esté. Me encantaría ser el de colores, pero reconozco que en ocasiones soy bastante plomo.

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    2. Siento decirte que, después de echar un rápido vistazo a tu twitter, no eres una verdadera "plomo". Así que una de dos: o eres muy modesta o no sabes lo que es un "plomo" de verdad. ;D También hay modos y modos de hacer publicidad (que sí, la verdad es que es necesaria, sobre todo si te auto-publicas). Y los modos elegantes no están mal. ("Modo elegante" es cualquiera que no sea parecido a twittear una y otra vez el enlace a tu novela.)
      A lo mejor sí que eres un poco de colores...

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  4. Me ha encantado buenísimo y real como la vida misma jajaja. Tengo un ejemplo clarísimo de enciscado que por cierto no conocía la palabra y en la reseña del día 8 hablo de este tema. Muchos besos.

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    1. Sí, jejejeje, sé quién es por los comentarios que te leí en twitter.
      Un besote grande.

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  5. Supongo que esos que cuando les sigues te mandan un mensaje privado automático pidiéndote que compres su novela también entran en la categoría de plomos. No he logrado averiguarlo, a esos los silencio, por si acaso, o dejo de seguirles en el momento. :)

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