jueves, 8 de enero de 2015

Los marcapáginas

Marcapáginas del mosntruo


A todos los literaturoadictos nos encantaría poder devorar un libro de principio a fin, sin descansar. Sumergirnos en la historia y perdernos en ella, sin tener en cuenta horarios ni obligaciones. Pero, desgraciadamente, hay veces en las que la vida real impone su presencia. Y no nos queda más remedio que dejar la lectura para más tarde. Para no perdernos y retomar el hilo exacto de la narración, como si fueran las miguitas de pan de Pulgarcito, están los marcapáginas.



Marcapáginas de mariposas

Un marcapáginas no es otra cosa que un objeto de poco grosor, generalmente de cinta, cartulina o papel, que se coloca entre las páginas de un libro para marcar por dónde nos quedamos. Porque -aunque yo lo hago, lo confieso- no hay nada más feo que doblar la página del libro. 
La historia de los marcapáginas va de la mano de la del libro. El primer marcapáginas del que se tiene constancia data de 1584. Se trataba de una cinta de seda terminada en una borla dorada que fue incluida en una Biblia regalada a la Reina Isabel de Inglaterra por el impresor Christopher Baker como agradecimiento por haberle concedido la exclusividad de la impresión de biblias. 

Marcapáginas de flor

En los siglos XVIII y XIX, raro era el libro que no tenía marcapáginas, entendiéndose como tal una cinta estrecha de seda o de raso, cuyo extremo superior era atado al lomo y el inferior sobresalía del mismo. A mediados del siglo XIX (la primera referencia la tenemos en 1852, en uno de los escritos de Mary Russell Mitford), se pusieron de moda los marcapáginas sueltos. Y aparecieron, por lo tanto, las primeras colecciones. 

Marcapáginas de niñas

Hasta 1880, los marcapáginas estaban hechos generalmente de seda. Se denominaban "Stevengraphs" porque los fabricaba Thomas Stevens, que diseñaba un marcapáginas especial para cada acontecimiento, con lo que eran un regalo tremendamente apreciado por los victorianos. Conforme se fueron vendiendo más libros, el marcapáginas se transformó y aparecieron los primeros modelos en papel y cartón a finales del siglo XIX. Los publicistas, muy cucos ellos, enseguida vieron los beneficios y raro es el marcapáginas de esta época que no lleva impreso un anuncio de medicinas, jabón o comidas. 

Marcapáginas de tazas

La propaganda fue especialmente agresiva en el periodo de entreguerras. Pero pasado 1945, el marcapáginas empezó tímidamente a aparecer hecho con materiales más duraderos (plata, por ejemplo) buscando su durabilidad. Con la llegada de los años 60, la creatividad tomó el asalto. Los marcapáginas se hicieron de plástico, de metal, de concha, de cuero, de ganchillo...enriqueciendo las colecciones existentes. 

Marcapáginas de gatos


Mi madre, que es coleccionadicta, entre sus muchas colecciones, tiene una de marcapáginas. Los hay muy curiosos, como, por ejemplo, unos de nácar traídos de China, pero a mí me encantan los DIY. En esta página os he puesto varios ejemplos extraídos de Pinterest. Si pincháis en cada uno de ellos, obtendréis el post de donde ha salido la foto. El último y, por lo tanto la idea de hablar de los marcapáginas lo hicieron mis hijos en el último taller Kiriko de la librería La Isla (se reúnen el último sábado de cada mes para hacer actividades de fomento a la lectura para niños). Es realmente divertido. 


Marcapáginas para niños


8 comentarios:

  1. Yo suelo diseñarmelos y cuando he terminado de leer el libro los dejo dentro a modo de cápsula del tiempo. Los fecho.
    A veces, me llevó unas sorpresas cuando los vuelvo a ver…

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    1. Es que tú eres una artistaza en todo lo que haces ;D

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  2. Me ha encantado la entrada tan documentada y las fotos no sabría con cuál quedarme. Besos.

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    1. Yo creo que me quedaría con las flores (soy así de cursi ;D).
      Pero, la verdad, son todos una preciosidad.
      Un besazo.

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  3. El de tus hijos está genial. Para mí, la "marcapaginista" mayor del reino es Isi
    http://www.fromisi.com/category/marcapaginas/

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    1. En realidad no son ellos, sino la foto de dónde se sacó la idea, pero quedaron igual de chulos :D
      Jajajaja, lo de Isi es mucho...

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  4. Muy interesante la historia de los marcapáginas, me ha encantado leer sobre ello. Te confesaré que yo también, a veces, por diversos motivos, doblo una esquinita de las páginas. Y colecciono marcapáginas, sí. Recuerdos que voy comprando, regalos que me van haciendo... Incluso escribí una entrada sobre ello y de vez en cuando los enseño.
    Gracias por el conocimiento (aunque mi memoria de queso lo pierda enseguida). Besos.

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    1. Enlaza aquí la entrada que escribiste, así la vemos todos :D
      Un besote

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