miércoles, 17 de junio de 2015

Los 10 libros que cambiaron mi vida

Hace unos días, en Twitter puse esta foto que había visto en el perfil de Noche de Letras. Y pregunté, así, al aire: "¿qué libro te ha cambiado la vida?"



Muchos me respondieron con títulos como "El color de la magia", de Terry Pratchett; "La casa de Dios", de Samuel Shem; "El camino", de Delibes; "La historia interminable", de Michael Ende, etc.
Pero hubo una persona que me respondió esto: 


Me sorprendió, francamente, porque Granca es una persona curiosa y muy lectora. Y creo que, tal vez, el concepto de "cambiar la vida" que ella dice y el que yo digo no sean el mismo, si es esa la reacción que provoca en ella. Por eso, le pedí si podía usar el texto en un post. Y ella, tan amable como siempre, me lo cedió. Porque lo que yo quiero hoy contaros –a todos, pero a ella en especial– es de qué forma estos diez libros me han cambiado la vida. Yo, como ella, no busco eso en un libro. Solo busco que me entretenga, a veces que me enseñe, que me evada de la realidad por un rato o que me haga correr aventuras sin moverme del sofá (Sí, lo reconozco, soy de ese tipo de aventureros. Aventurera de sofá). Yo no leo para que mi vida cambie, pero lo hace sin que yo me dé cuenta. 

La gran mayoría de estos libros no son obras maestras. Ni siquiera son los mejores libros que me he leído, pero todos han puesto un punto de inflexión en mi vida. Por eso, tienen un puesto destacado en mis estanterías. Por eso, están hoy aquí. 

"Cuentos de hadas para niños", de Hans Christian Andersen. Editorial Fuente Dorada



Cuentos de hadas para niños, de Hans Christian Andersen.  

Entre sus páginas, los cuentos de "La princesa y el guisante", "Pulgarcita", "La sirenita", "El traje nuevo del emperador", "El firme soldado de plomo" y muchos más. Así, a simple vista, no parece un libro para cambiarle la vida a nadie, pero a mí me la cambió porque fue el primero. Mi primer libro gordo (375 páginas). Me lo regalaron mis padres en mi cumpleaños de los siete años. Aun tiene la fecha y lo que costó (195 pesetas) en la primera página. Y me abrió las puertas de la lectura cambiando mi vida para siempre. 



"La historia interminable", de Michael Ende

La historia interminable, de Michael Ende

Ya os conté en un post La noche en la que leí "La historia interminable". Independientemente de que para mí es un libro perfecto (No termina nunca. Es el sueño de cualquier lector ávido), ¿cómo un libro de Fantasía puede cambiar la vida de una persona? La historia interminable fue el primer libro de Fantasía que me leí en mi vida. Cuando yo tenía trece años, no había, como ahora, toneladas de libros de Fantasía Juvenil. Michael Ende me abrió la puerta a la lectura de este género y plantó en mi cabeza las primeras semillas de "Cuando sea mayor, escribiré Fantasía". Así que podéis culpar a Michael Ende de tener ahora en vuestras manos "Leyendas de la Tierra Límite". 



Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell

Hasta los quince años, yo iba para Letras. Iba a estudiar Filología Hispánica y a escribir que era –y es– lo que más me gusta. Entonces, el latín y Gerald Durrell se cruzaron en mi camino. Odié el latín a pesar de que tuve buena profesora. Y pensar que me quedaban cuatro años de aquello se me hizo terriblemente cuesta arriba. Y entonces leí los libros de Gerald Durrell, uno tras otro, y me di cuenta de que un escritor no tiene por qué ser de letras. Al año siguiente, cogí Ciencias Puras. Para hacer Medicina. 



Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda

Neruda es el poeta de aquellos que no leen poesía. El primero que todos leemos. Sus versos son de barro. Tan sencillos que atrapan con su belleza. En la adolescencia, esa época en la que las emociones están tan a flor de piel, empecé a leer este libro porque estaba en la librería de mis padres. Me gustó tanto que uno tras otro fueron cayendo todos los que ellos tenían. Neruda me abrió las puertas a la poesía y a otros poetas. Soy, actualmente, de esos lectores minoritarios de poesía. Sí, la poesía es un género menor. Es una pena pero es así.
Como escritora, también fue mi primer género. Mis tres primeros libros editados (desgraciadamente, descatalogados ya) son de poesía: Anaga (que fue Premio Félix Francisco Casanova 1994), Recortes de un otoño inmóvil (que fue Premio Juventud y Cultura de Canarias 1995) y El límite recorrido. 


La balada de los tres inocentes, de Pedro Mario Herrero

El teatro cambió mi vida en algunos aspectos. Era una niña muy tímida –lo sigo siendo aunque no lo parezca– y el poder transformarme en otro, aunque solo sea por un instante, me ayudó a relacionarme con los demás y a relativizar los problemas. Mi primer papel protagonista fue en esta obra de Pedro Mario Herrero, que os recomiendo sin dudar (es tremendamente divertida) llamada "La balada de los tres inocentes". También sigo leyendo teatro.

"Dejádselo a Psmith", de P.G. Wodehouse

Dejádselo a Psmith, de P.G. Wodehouse

La primera vez que lo leí me reí a carcajadas. Esta comedia de Wodehouse tal vez no sea la mejor de su autor ni la mejor comedia que se ha escrito, pero a mí siempre consigue sacarme una sonrisa. La he releído más de diez veces en aquellos momentos en los que la vida me ha dado un revés. Es mi antidepresivo literario. Y funciona mejor que muchas pastillas. 



Mientras tanto en Londres, de Rebeca Rus

Fue esta novela de Rebeca Rus la que me decidió a escribir la mía propia. Llevaba sin escribir nada de nada desde hacía años. En ese tiempo, había terminado mi primera especialidad, me había casado, había tenido dos niños y estaba empezando la segunda especialidad escribiendo un blog llamado "La doctora Jomeini" para conservar mi cordura. El volver a escribir todas las semanas, como cuando era estudiante, despertó al dragón dormido. ¿Y si lo intento de nuevo? Pero miraba a mi alrededor y decía: ¿Dónde vas, loca? Dos niños, un marido, guardias, estudio...no hay tiempo material. Hasta que este libro cayó en mis manos. Me encantó y cuando lo terminé leí, en la biografía de su autora que era publicista (que curran como enanos) y tenía dos niñas. "Si ella puede sacar tiempo para hacerlo, yo también" –pensé. Nunca imaginé que conocería a su autora y podría considerarla amiga más adelante. 


El blog de la doctora Jomeini, de Ana González Duque

Un año más tarde de haber leído el libro de "Mientras tanto en Londres", salió a la venta "El blog de la doctora Jomeini". De hecho, invité a Rebeca Rus a la presentación (¡y fue!). Esta fue mi primera novela y las sensaciones que tengo con ella son agridulces. Se vendió muy bien. Y se sigue vendiendo, pero yo he cambiado desde que salió. Ahora sé muchas cosas que antes no sabía, tanto desde el punto de vista técnico como desde el punto de vista práctico. Sé que el mundo editorial está cambiando y que hay que mutar el chip. Que hace mucha ilusión que te publique una editorial pero que son pocos los que viven de ello. Y que si quieres vivir de tus libros, no te queda más remedio que olvidar al intermediario. Fue un cisma de mi mundo y de mis sueños. 


Organízate con eficacia, de David Allen

¿Cómo lo conseguí? ¿Cómo saqué tiempo para escribir? Ya os lo conté en un post: cómo aprovechar el tiempo para que te dé tiempo de todo. La culpa la tiene este libro. Son ideas muy sencillas aplicadas al trabajo de oficina, pero que puedes aplicar a todo en realidad. Desde entonces, los domingos por la tarde, organizo mi semana y os aseguro que mi nivel de estrés ha bajado. Y hago más cosas que antes. 


La semana laboral de 4 horas, de Timothy Ferris

Vale, no es lo que parece. Y sí que hace falta trabajar. De hecho, Tim Ferris –su autor– trabaja como un cosaco. Lo que pasa es que, para él, no es trabajo porque se divierte con lo que hace. Este libro, del que había oído hablar en varios blogs, me lo compré hace un año. No ha cambiado mi vida en el sentido de trabajar cuatro horas porque no es así, pero sí que me dio las pistas para trabajar en lo que yo quería. Pistas que ya tenía delante pero que, posiblemente, nunca me hubiera atrevido a seguir de no ser por leerlo. 


¿Y vosotros?
¿Hay algún libro que os haya cambiado la vida? 
¿Por qué?


6 comentarios:

  1. Coincidimos en La historia interminable totalmente. Y yo añadiria Dracula, de Bram Stoker. Quizá no cambió mi vida pero me metió de lleno en el mundo sobrenatural y de momento, aún no he salido.
    Besazos

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    1. A mí me gustó, pero tuvo el efecto contrario. Me pasé teniendo pesadillas sobre vampiros, hasta que "Crepúsculo" los convirtió en ñoños XD

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  2. yo pondría cien años de soledad, no me cambió la vida así dicho tal cual pero me abrió las puertas a la literatura "adulta", hasta entonces yo solo leía alfaguara juvenil y cosas así...
    me apunto el de david allen :)
    un beso

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  3. El Mundo Feliz de Adolf Huxley y La Trilogía Cósmica de C.S Lewis. El primero me mostró la literatura como forma de criticar la sociedad y ambos despertaron la faceta de escritor que no sabía que tenía.

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  4. Aunque esté muy manido "El señor de los Anillos" y también "La ladrona de libros"

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