miércoles, 23 de diciembre de 2015

Cosas que hacer (y que no hacer) si quieres convertirte en escritor de Fantasía


Esto que veis en la foto es un verode. No sé si en el resto del mundo se llama así. En Canarias, es un verode. Los verodes son plantas que crecen en condiciones tremendamente adversas, en muy poca cantidad de tierra y con pocas necesidades de agua, pero son tremendamente resistentes. Cuando salía del instituto (Estudié en el Canarias Cabrera Pinto, el instituto más antiguo de Canarias, donde también estudió Pérez Galdós), los verodes me saludaban desde los tejados que coronaban las aulas. 

Este año, desde la publicación en Noviembre de la primera parte de "Leyendas de la Tierra Límite", me he convertido en un verode. Soy –a pesar de tener tres novelas en el mercado– una escritora novel. Me falta mucho, mucho por aprender para tener el bagaje que tienen Cotrina o César Mallorquí o Laura Gallego. Pero me he agarrado a mi pequeño pedazo de tierra –este Fogón– para aprender y seguir creciendo. 

Así que hoy, desde mi tejado, os voy a hablar de las cosas que he aprendido que debes hacer (y también de las que no debes hacer) para convertirte en escritor de Fantasía. 


Sí, haz esto: 

  • Lee un montón de Fantasía. La gente que te dice que no lee de su género porque "contamina" su voz no tiene ni repajolera idea. Lee con ojos de escritor. Piensa por qué un personaje funciona, por qué una escena te cautiva, qué es lo que te lleva a seguir pasando páginas. Aprende de los que saben más que tú. 

  • Escucha las críticas: vamos a ver, hay mucho gilipolla por ahí suelto. Gente que coge una novela de Fantasía juvenil romántica y te dice que hay demasiado romance. Pues claro, coño. Es que es romántica. O te dice que es para adolescentes y no para él. Y te dan ganas de responderle: ¿El término juvenil te dice algo? Pero siempre hay que leer entre líneas. Si varias reseñas coinciden en algo, procura no cometer el mismo error en la siguiente novela. 

  • Haz una escaleta y fichas de personajes. Diseña el mundo y las leyes de la magia antes de empezar a escribir. En "las Tierras Oscuras" hice algo a medias. Hice escaleta, mapa y leyes de la magia, pero no hice fichas de personajes. Eso me llevó a cometer un error garrafal, que ha provocado que tenga que reescribir prácticamente todo un personaje. Con lo que me he atrasado unos cuatro meses en mi programación. La siguiente, tendrá fichas de personajes desde el principio. 


  • Al día siguiente, antes de empezar a escribir tu nueva cuota, revisa lo escrito el día antes y continúa a partir de ahí. Eso ahorra mucho tiempo a la hora de corregir después. 

Pero no hagas esto:  
  • Esperar el momento de inspiración para ponerse a escribir. Como decía Picasso, "a mí que las musas , si llegan, me pillen trabajando". Crear un hábito ayuda a que las cosas salgan. Si creas el hábito de escribir todos los días, te darás cuenta de que cada vez es más sencillo y que tienes que apuntar miles de ideas para más adelante. 

  • Mirar qué están haciendo los demás. Entendámonos, siempre es bueno saber qué hacen los demás, por si puedes aprender algo de eso. Pero no te compares. Tú eres tú y tu circunstancia. Ten claros tus objetivos. A dónde quieres llegar y ya. 

  • Escribir lo que se vende. No soy escritora de erótica, ni de histórica. Cuanto antes tengas claro cuáles son los géneros en los que estás cómodo, mejor. Escribir erótica porque se vende, hace que no escribas la novela que quieres. Y eso se nota al leerlo. 

  • No usar lectores cero, ni corrector profesional. Afortunadamente, este error no lo he cometido. "Leyendas de la Tierra Límite"pasó por varias fases de corrección. 

  • Abandonar tu libro en un cajón. Porque no tienes hábito. La empiezas y la dejas a la mitad en el cajón de los posibles. El problema es que ese es también el cajón de los imposibles. No es malo tener ideas en un cajón, pero hay que terminarlas. 

¿Y tú? ¿Qué crees que es importante para que mi verode no se caiga de su trocito de tierra? 

10 comentarios:

  1. Hola Ana.
    De acuerdo con todos los tips, tanto los del si, como los del no. Sobre todo me quedo con cosas como, no desistir. Atravesamos por multitud de desiertos muchas veces. Es muy compleja la vida del escritor aunque a muchos les parezca idílica. No siempre estás creativo, no siempre salen las cosas como quieres, no siempre encuentras lo que deseas, y las horas se pasan delante de los ojos de una manera, que muchas veces hasta asusta. Pero abandonar, no es una opción.
    Escribir una cota de palabras, todos los días, es una buena opción. Gabriella tiene mucha razón. Pero también hay que ponerlo en su justo término, yo diría, ponte todos los días, que son 100, genial, que son 1000, mucho mejor aún. Y no tener prisa por terminar, disfrutar del viaje.
    Yo he disfrutado con esta entrada.
    Un beso.

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    1. Yo tengo una cuota fija de 500. Si hago más, mejor. Así compenso para el día que hago menos. Y suelo hacerlo en tiempos de una hora, con un descanso de 10 minutos. Y soy muy cabezona para abandonar, aunque también he pasado mis momentos de desaliento.
      Me alegra que la hayas disfrutado :D

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  2. Estupendos consejos. Me apunto unos cuantos! :)
    Saludos!

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  3. Son buenas recomendaciones, y un sólo pero: para mí los lectores cero son fundamentales. Mi última novela la tienen ahora mismo seis lectores y de cada uno espero cosas diferentes. El corrector profesional lo considero imprescindible. Lo de leer Fantasía es un gran consejo. A quienes dejan de leer para no influenciarse, pero a mí me pasa al revés. A veces, leyendo a otros se me ocurre la idea que me falta, el giro que completa la trama. Es como si esas lecturas activaran la parte fantástica de mi cerebro.
    Por cierto, celebro encontrar otra escritora de fantasía en Canarias ;D

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    1. Todo un honor tenerte en este fogón, Rayco. Sí, aunque no lo haya dicho, mis lectores cero son fundamentales para mí también. Me ayudan muchísimo con el primer borrador. El que realmente paso al corrector suele ser el segundo o el tercero.
      Aunque me temo que estoy en la isla de enfrente ;D

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  4. Me ha gustado mucho la entrada. Sobre todo el tema de cuota de palabras lo llevo bastante mal, soy muy inconstante y sé que es lo que más debería incidir.
    Yo añadiría también, además de leer como escritor, escuchar como escritor. Muchas veces el problema que tenemos con los personajes es que hablan como nosotros. Para que tengan una voz propia una posibilidad es analizar cómo habla la gente que tenemos alrededor, qué expresiones o coletillas suele usar para dar más realismo al personaje, ¿podría ser?

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    1. Sí, de hecho esa es una de las cosas por las que necesitamos un corrector profesional, alguien que pula el texto con otros ojos. Ayuda, de todas formas, leer el texto en voz alta cuando lo terminas de revisar la primera vez.

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  5. Me ha encantado tu entrada y tus consejos Muchas gracias. el único que no estoy de acuerdo es lo de los lectores de prueba. Si ya tres lectores de prueba, que no se relacionan entre sí, te dicen que ciertas seccion es aburrida y que deberías plantearte seriamente si es aburrida, Y si son más asúmelo. Cómo es la ciencia debes estar dispuesto estar equivocado.

    me gustaría mucho me aclararas porque te equivocaste con lo de las fichas de personaje porque yo no las hago y no entiendo porque tan grave es.
    Muchas gracias

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    1. Hola, Dadileb. No entiendo muy bien lo de los lectores de prueba. Eso que dices es lo mismo que digo yo ;D (para eso sirven, para decirte qué es lo que funciona y lo que no). Yo hago mucho caso a mis lectores de prueba. Ten en cuenta que lo he metido en lo que NO debes hacer (es decir, NO debes prescindir de los lectores cero).
      Uno de mis personajes era un híbrido de dos razas: equivoqué las razas de las que era híbrido en la mitad de la novela, con lo cual su comportamiento era diferente del que debería ser y afectaba a la vida de otro personaje. Un desastre.

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