martes, 21 de junio de 2016

Tres libros de fantasía sobre pociones



Una poción es un líquido que puede servir para tres cometidos: curar, hechizar y envenenar. Los magos, los hechiceros y las brujas han sido los encargados de elaborarlas a lo largo de los siglos. Hasta que la ciencia decidió tomar las riendas de este curioso arte y apareció la alquimia. Los alquimistas fueron entonces los encargados.


Las pociones tienen algo que me llama como la miel a una mosca. Uno de mis pasajes favoritos de Harry Potter es indudablemente el que narra como era la clase de pociones de Hogwarts en la que Snape reinaba a su pesar. Y el verla en directo (como puedes verla tú en la visita a Hogwarts del canal ) es algo que supera toda expectativa.

No en vano, Baeshaa —la sairgon de Leyendas de la Tierra Límite— maneja varias pociones, entre ellas, la peligrosa carulopsia, que tiene consecuencias incontrolables.

Por eso, se me ha ocurrido buscar tres libros en los que las pociones tengan un papel predominante en la trama.




Fantasía middle-grade del genial Michael Ende. Belcebú Sarcasmo es un mago con inmensos poderes. Su tía, Tirania Vampir es una bruja igualmente importante. Pero esos poderes —que les vienen del mismísimo Lucifer— tienen un precio. Son a cambio de una cuota de maldades, que, casi llegado el final del año, no han cubierto. Así que deciden elaborar una genial poción de los deseos con la que cumplir con ese cupo.
Divertido y tierno, con el humor dulce de Michael Ende, "El ponche de los deseos" es un libro orientado a niños entre 8 a 11 años.



Fantasía oscura de Robert Louis Stevenson. Por un precio ridículo, tanto en ebook como en papel. 
Es uno de los clásicos de la literatura fantástica, en el que curiosamente el protagonista no es —como pudiera parecer— el Dr Jekyll, sino un abogado (Mr. Utterson) que comienza a investigar al polémico científico. 
Stevenson estaba obsesionado por el trastorno de la personalidad múltiple y, fruto de esa obsesión, es esta novela corta en la que una poción tiene la cualidad de separar el lado más perverso de la persona del resto de su personalidad. Fue premio Nébula de relato largo en 1976 y Premio Hugo de relato en 1977.



Y, por último, una novela de fantasía juvenil romántica, editada hace muy poco por la editorial Nocturna y que, a pesar de ser la primera parte de una trilogía, puede leerse sin seguirla, porque el final es bastante cerrado. Si quieres saber qué me ha parecido, no te pierdas el vídeo de hoy. 

12 comentarios:

  1. Hola :) Iba a decir el ponche de los deseos y ya es el primero que me sacas XD Pues con Pociones, obviamente se me ocurre Snape en Harry Potter, pero no es un tema central aunque varias veces se recurre a él. También me viene a la cabeza las pociones de Panoramix en Asterix y Obelix, pero eso es otra cosa XD Salvo las extrañas bebidas o mejunjes que salen en Canción de hielo y fuego no sé me ocurre mucho más ahora mismo, salvo que los botecitos de metales de lo alomanticos de Branderson cuenten. Un abrazo^^

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    1. Todo cuenta ;D. Ese de Sanderson aún no me lo he leído porque no sé nada de botecitos de alománticos. ¿De dónde es?

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    2. De R.Jordan y posteriormente terminada por Sanderson estoy seguro de que te gustaria la Rueda del tiempo, es una obra maestra de la literatura fantastica.

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    3. Tengo comprado el primer libro de la saga, pero me da un poco de pereza saber que son tantos.

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  2. Me estoy dando cuenta de que la alquimia, las pociones, etc, es un elemento complementario de los libros que he leído pero no con el protagonismo que se le da en Harry Potter o los libros que mencionas. Que recuerde, que lo mismo se me pasa alguno...

    Tengo que ser un poco más friki y acordarme del videojuego Skyrim donde puedes fabricarte tus propias pociones con una mesa de alquimia y los ingredientes correspondientes, los cuales puedes encontrar en el enooorme mundo del juego, o en su defecto, comprarlo al tendero de turno. Y sí, sirven para curar, para envenenar o para hechizar de algún modo, aunque estos últimos son más para darle esas propiedades a tu arma y joder al que hieras.

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    1. Ostras, qué mente más perversa la del diseñador de ese juego XD

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    2. Yo lo veo ingenioso y muy útil porque te ahorras dinero comprando pociones ya fabricadas. Y más útiles todavía cuando enfrentas a enemigos fuertes. Dragones por ejemplo, que son muy comunes xD

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  3. Tienen muy buena pinta los tres. Me apunto el de "El ponche de los deseos" para leerlo con mis alumnos el siguiente curso :)

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    1. Es genial, ya lo verás. Y más si haces voces, como cuando yo se lo leía a mis hijos XD

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  4. A mi me encanta cómo Geralt de Rivia utiliza las pociones en su oficio de cazar monstruos. La pena es que Sapkowski parece olvidarse de ellas más allá del primer o el segundo libro de la saga. Después apenas aparecen, con lo que molan ;).

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    1. El famoso Geralt es uno de mis eternos pendientes. A ver si este año empiezo con él.

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