Miedo a la crítica y a la exposición

El miedo a la crítica es un miedo que suele planear sobre la cabeza de las escritoras. Decimos «suele» porque algunas han llegado a un estado del Nirvana que ya nada les afecta.

¿Eso qué quiere decir? ¿Que son personas raras? No, son personas que han hecho piel y ahora todo les resbala. Si quieres llegar a ello, hay que trabajar mucho. ¿Qué? ¡No nos mires así! Nadie dijo que fuera fácil.

El miedo a exponernos es el miedo previo a la crítica. Si no nos mostramos, si no decimos somos escritoras, no hay peligro de que alguien nos haga sentir mal.

En un mundo ideal, las escritoras no deberíamos estar expuestas a constantes juicios. Podríamos vivir en una torre con vistas a lo que más nos gustara (al mar, a la montaña, a un muso…) y desde ahí escribir, tener relación solo con una persona del exterior que nos filtrara la info que nos llega y a vivir que son dos días.

Pero eso ya no funciona así (si es que alguna vez funcionó así), estamos en constante contacto con las personas que nos leen, tienen canales a mansalva para enviarnos sus críticas y las reseñas de Amazon y demás plataformas llegan sean buenas o malas. Por lo tanto no podemos escapar a la exposición, solo intentar trabajarnos a nosotras mismas para que el impacto no sea tan salvaje como lo es a veces.

Hacer de la escritura un hábito ya no es solo escribir. Es hacer marketing: tener una lista de suscriptores, trabajar las redes, tener una web…

El cerebro es adicto a la seguridad

Hacer marketing es salir de la zona de confort de una escritora. Tienes que tocar muchas palancas y el cerebro cortocircuita. Incluso a veces se bloquea y te dice: «No, mi ciela, por aquí no vayas que no tengo datos de resultados».

Evidentemente, no lo has hecho nunca y no sabe si vas a sufrir o malgastar energía que él necesita.

Entonces hay que vencer esa primera resistencia. Los miedos no te los vas a quitar, seguramente los seguirás teniendo, pero te probarás a ti misma que el miedo a la crítica suele ser infundado y que no es tan grave como tu cerebro imagina.

Qué teme nuestro cerebro

Hay unos cuantos miedos básicos que el cerebro te presenta cuando lo sacas de la zona de confort (o sea, cuando te expones, cuando te dicen que debes aprender algo nuevo…).

La incertidumbre

No sabes si va a ir bien la carrera de escritora, hagas siempre lo mismo o pruebes cosas distintas, es una preocupación recurrente.

Es inevitable: tu mente amplificará la incertidumbre por cien si la enfrentas a algo nuevo, a lo que no sabe, a lo que no puede predecir aunque lo que estés haciendo ahora tampoco te funcione o no sepas si lo hará en un futuro.

El esfuerzo

Vivir una vida que no te gusta, no vender un puñetero libro, no ganar dinero para poder pagar una buena corrección y cambiarlo, precisa esfuerzo.

Porque tienes que esforzarte por crear un nuevo plan, buscar alternativas, posicionarte, acudir a eventos presenciales, luchar por la vida de escritora que quieres, la mente la distorsiona. Y te hace creer que el esfuerzo de cambiar es todavía mayor que el de seguir por inercia algo que no te está dando los resultados que deseas.

El sesgo cognitivo

Tu cerebro tiene un punto de vista y le supone mucho esfuerzo salir de esa forma de pensar y encontrar otras que te acerquen a lo que quieres. Si tienes un miedo a exponerte y ves críticas a gente que se ha expuesto y que les ha caído la del pulpo, piensas que a ti te va a pasar lo mismo.

La mente no busca tu plenitud