Seleccionar página

Ya os he dicho alguna vez que me encantan los malos de las novelas. Mi personaje favorito de Star Wars es Darth Vader. Bueno, no, miento. Es Han Solo porque Harrison Ford en esa época estaba para mojar pan, pero luego se me baja la revolución de feromonas y me quedo con Darth Vader. Vader es un villano perfecto. ¿Por qué? Porque su arco del personaje recorre todo el camino que tiene que tener un villano.

  • Debe tener algo que perturbe. Desde el primer momento, Darth Vader nos pone de los nervios con una característica que, a primera vista, parece poco importante: su respiración. Es una respiración metálica, que exuda malignidad por los cuatro costados. 
  • Debe tener un pasado: los malos no nacen siendo malos. Hay algo en su pasado que los golpea, ejerciendo un punto de inflexión que los catapulta hacia el mal. Eso hace que sean humanos y que empaticemos con ellos. En el caso de Vader, el paso al lado Oscuro se ve precipitado por la necesidad de salvar a su familia. 
  • Debemos ir descubriendo ese pasado poco a poco: Si lo cuentas desde el principio, no tiene repajolera gracia. El malvado debe aparecer como malo al principio y luego, vamos quitándole las capas para descubrir su núcleo, su debilidad. Al principio de Harry Potter, Volvemort nos parece todopoderoso, pero luego conocemos a Tom Rydell y sabemos que divide su alma en siete horrocruxes. 
  • Debe ser creíble: la motivación que tiene nuestro villano para hacer el mal debe estar bien definida.No olvidemos que el villano es un personaje como los demás, sus rasgos, su pasado, sus detalles tienen que encajar con la historia. 
  • Debe tener cosas en común con el héroe: son el ying y el yang de la historia y deben encajar. Darth Vader es el padre de Leia y de Luke y se parece mucho en algunas cosas a éste último. De la misma forma, tanto Harry Potter como Voldemort pueden hablar pársel, el lenguaje de las serpientes, muy difícil de dominar. 
  • Pero debe hacernos dudar de si el héroe será capaz de vencerlo.
De forma general, atendiendo a todos estos mandamientos sobre cómo crear un villano perfecto, podemos dividir a los villanos en cuatro tipos:

Hannibal Lecter: el villano-demonio

El demonio
Es aquel villano que es malvado hasta la médula. Tiene una completa falta de empatía y de remordimientos. En esta categoría podemos englobar a los psicópatas (como Hannibal Lecter) o a las criaturas (por ejemplo, Tiburón). 
Voldemort: el villano gris
El villano gris

Son humanos, están motivados por emociones y su maldad está justificada por un recorrido de hechos detrás. No son enteramente blancos, pero tampoco negros. Son grises. Voldemort o Darth Vader son villanos grises. 
The Joker: el villano caótico
El villano caótico
Tiene dos caras: una racional y otra irracional. Él mismo es su peor pesadilla. Un ejemplo de este tipo de villano es Joker, de Batman o el monstruo de Frankestein. 
Meñique: el villano corrupto
El corrupto

Parece normal, pero está podrido por dentro. Un ejemplo claro es el “Meñique” de Canción de hielo y fuego, de George RR Martin. 
Vladímir Propp, un formalista ruso, analizó en su ensayo “Morfología del cuento” (1928) la arquitectura de los cuentos populares rusos, buscando esquemas repetitivos. Según Propp, la actividad del villano tiene 7 escenas clave: 
  • Intenta obtener algo (llamémosle “X”) del héroe.
  • Obtiene parte de ese X.
  • Intenta, mediante magia, violencia o persuasión, engañar al héroe para obtener la totalidad de X
  • El héroe cede parcialmente.
  • El villano lesiona al héroe (o a sus allegados)
  • Se produce el enfrentamiento
  • Finalmente, el villano es vencido. 
Si nos fijamos en las historias de Fantasía Clásica, muchas de ellas siguen este esquema. Pero, afortunadamente, la Fantasía actual se sale de los esquemas y el villano nos sorprende en muchas ocasiones. 
¿Cuáles son vuestros villanos favoritos? 
¿Qué villano de Fantasía crees que es el mejor logrado? 

Pin It on Pinterest