Una de las cosas que más me gusta de escribir Fantasía Juvenil es que puedo sacarme de la manga las criaturas más extrañas para acompañar a mis personajes humanos. Generalmente, me las invento, aunque tampoco le hago ascos a usar animales mitológicos ya inventados, como por ejemplo, los dragones o los unicornios.
Pero, ¿cómo se diseña una criatura fantástica 
(en adelante, CF) para una novela? 

Como buenos artesanos de la literatura, tenemos que respetar una serie de pasos:
1) El motivo:
Lo principal en el uso de CF es su razón de ser. ¿Para qué, concretamente, vamos a usar a esa CF en nuestra novela? Podemos usarlas en varios roles:
  • Para atacar al héroe
  • Para guardar la entrada a algo
  • Como mascota
  • Para ayudar al héroe a superar un obstáculo
  • Para servir de montura o de alimento.
Voy a usar de ejemplo a los máldar: una de las criaturas de “Leyendas de la Tierra Límite”. Los máldares están diseñados para servir de montura al héroe. 
–¿Qué es un máldar? –preguntó Guil, intrigado. 
Ardanae levantó la cabeza, sorprendida. Y luego, se permitió esbozar una media sonrisa con sus labios morados. 
–Me olvidaba que eres del interior de Las Tierras Blancas, Guil de Merabal. Un máldar es un león de las arenas. Y cuando digo de las arenas, no me refiero a que vivan en ellas, sino que su cuerpo, su piel, sus músculos están hechos de arena. Por eso, cuando alguien intenta matarlos, se desintegran y se reorganizan como si fueran un inmenso hormiguero andante.
Guil la miró con los ojos desorbitados. 
–¡Madre Naturaleza! Tiene que ser un bicho espeluznante. 
Ardanae vertió una risa cantarina. 
–Son de lo más práctico como montura para la batalla. Realmente indestructibles. 
2) Su personalidad:
Toda CF debe tener su personalidad. ¿Sería lo mismo “El señor de los anillos” sin el conflicto interior de Gollum? En el momento que decidamos cuál es el cometido de esa CF, tenemos que determinar si su personalidad es importante o no para la historia. Es más importante en el caso de una mascota, pero si atacan al héroe debe ser por algo. En el ejemplo anterior, los máldar se someten a los requerimientos de los humanos, pero siguen siendo salvajes a su manera. 
3) El entorno:
Cada CF debe pertenecer al entorno en el que la situamos. Si escribimos una novela situada en países helados, como por ejemplo, Neimhaim, es lógico que lobos, osos y ciervos campen a sus anchas por las páginas. Sin embargo, si nuestra novela está ambientada en el desierto, es más fácil encontrar reptiles o buitres. 
¿Cómo vive nuestra criatura? ¿En manada o aislados en un entorno concreto?
¿De qué se alimentan?
4) El aspecto físico:

Debemos decidir qué aspecto tiene nuestra CF y unir sus partes en un todo. 
  • Ojos: dependiendo de cuál sea la función de nuestra CF en la historia, sus ojos serán más o menos importantes. 
    • Podemos añadirles visión nocturna, como si fueran búhos, por ejemplo. 
    • O nada de visión: ser ciegos y guiarse por el olfato. 
    • Pupilas: pueden ser redondeadas o alargadas, según la intensidad de la luz, como los gatos. 
    • Color: amarillo, violeta, naranja…¿qué tal si jugamos con los colores? Cada uno de ellos pinta un rasgo en la personalidad de nuestra CF. 
    • Párpados: pueden ser traslúcidos, o tener tres párpados, o no parpadear. 
  • Nariz: el olfato es un sentido más primitivo que la vista. Si le concedemos más relevancia, el grado de “animalidad” de nuestra CF aumenta. 
  • Boca: determinada por la alimentación de nuestra CF, la boca puede incluir los dientes cincelados de los herbívoros o las desafiantes cimas de los colmillos carnívoros. Podemos incluso, hacer que nuestra CF pierda dientes que renacen enseguida. O que transmitan veneno. Los labios y la lengua complementan la dentadura. 
  • Cuernos, garras, alas, plumas, escamas, espinas: todo influye en el aspecto que pueda tener la CF. 
5) Capacidades:

Por último, debemos adjudicar a nuestra criatura capacidades. ¿Puede hablar? ¿Tiene algún poder especial? ¿Puede cambiar de forma? ¿Posee algún veneno o capacidad de matar diferente a los demás? ¿Es amigable o no?
¿Me dejo algo en el tintero?
Si se os ocurre algo más, ayudadme a completar la guía en los comentarios. Si no, espero que os sirva esta guía a la hora de confeccionar el mundo de vuestra próxima historia. Y que la llenéis de criaturas fantásticas inolvidables. 

Pin It on Pinterest