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Lo he buscado en la red y las respuestas que he encontrado no me satisfacen. Así que, independiente que es una, he decidido aportar mi propia respuesta a la cuestión de cuáles son las diferencias entre literatura juvenil y adulta. 

No es, como he leído en algún blog, que la juvenil tenga siempre una parte romántica. No es cierto. “La historia interminable” es una novela de fantasía juvenil. O “Momo”. ¿Me decís dónde está la parte romántica? 
O que los protagonistas tengan una edad joven. Sí es verdad que la literatura juvenil suele tener un protagonista joven porque para alguien joven es más sencillo empatizar con un protagonista de su edad, pero ¿calificarías “El niño del pijama de rayas” o “El lazarillo de Tormes”, por poner dos ejemplos donde sus protagonistas son jóvenes, como literatura juvenil?
Desde mi punto de vista, la literatura juvenil tiene que tener tres características que no tiene por qué cumplir la adulta: 
  • Un menor contenido en violencia
  • Escenas sexuales menos explícitas
  • Un lenguaje más sencillo
Simplemente porque esos son los criterios para puntuar las películas por categoría de edades. Los libros deberían llevar una advertencia, como ocurre con las películas, en plan: “para mayores de 12 años”. Que lo único que quieran decir es que una persona con la madurez mental que se supone de 12 años para arriba puede leer ese libro sin que sus escenas le hagan daño. 
¿Acaso no puede un adulto —como es mi caso— disfrutar de la literatura juvenil? ¿No puedo leer Harry Potter o Percy Jackson porque son para jóvenes y yo ya peino canas? 
En este sentido, lo siento mucho, señor Joe Abercrombie. Lo que usted escribe no será jamás literatura juvenil, por mucho que se empeñe en tildarla así en su Trilogía del Mar Quebrado, sino Grimdark puro y duro con toda su violencia rezumante. 

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