Una de las cosas más difíciles de conseguir para un escritor es crear un villano ambivalente. Es decir, alguien realmente malo según nuestros valores morales, pero que –a pesar de ello– no podamos evitar que nos caiga bien. Hoy, para celebrar este Halloween trasnochado que a los españoles ni nos va ni nos viene, os traigo al Fogón algunos de mis villanos favoritos:

Sir Eustace Pedler, miembro del Parlamento y propietario de la Casa del Molino, es un canalla encantador con el que Agatha Christie nos hace sonreír en “El hombre del traje color castaño” y con el que la protagonista Ann Beddingfeld, joven y hermosa muchacha ansiosa de vivir aventuras, no puede por menos que simpatizar. 

John Silver “el largo”: el cocinero de “La isla del tesoro” es otro de esos villanos que no podemos evitar perdonar. Incluso, Jim Hawkings, el protagonista de la novela, a pesar de que el cocinero lo traiciona, no puede evitar alegrarse de que haya escapado al castigo junto con parte del tesoro.

“En medio de ellos, la joya más negra y más grande de aquel siniestro puñado, iba reclinado James Garfio, o, según lo escribía él, Jas. Garfio, del cual se dice que era el único hombre a quien el Cocinero temía. Estaba cómodamente echado en un tosco carruaje tirado y empujado por sus hombres y, en lugar de la mano derecha, tenía el garfio de hierro con el que de vez en cuando los animaba a apretar el paso.
Como a perros los trataba y les hablaba este hombre terrible y como perros lo obedecían ellos. De aspecto era cadavérico y cetrino y llevaba el pelo en largos bucles que, a cierta distancia, parecían velas negras y daban un aire singularmente amenazador a su amplio rostro. Sus ojos eran del azul del nomeolvides y, profundamente tristes, salvo cuando le clavaba a uno el garfio, momento en que surgían en ellos dos puntos rojos que se los iluminaban horriblemente. En cuanto a los modales, conservaba aún algo de gran señor, de forma que incluso lo destrozaba a uno con distinción”
Ese Cocinero que solo temía a nuestro nuevo villano era John Silver, el largo. J.M. Barrie, hace aquí un guiño a la novela de Stevenson y a la figura del pirata por excelencia. Pero no me digáis que no entendéis a Garfio. Y es que Peter Pan, como todos los niños, a veces era insoportable.

Por último, os traigo a esta galería de mis villanos favoritos a uno más reciente, pero no por ello menos malvado: Severus Snape. El profesor de pociones de Howgarts es uno de esos personajes perfectos que muta a lo largo de los libros de J.K. Rowling sin que nos demos cuenta apoderándose de nuestro afecto a pesar de todo.

Y es que todos tenemos sombras blancas y negras. 

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