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Esto que veis en la foto es un verode. No sé si en el resto del mundo se llama así. En Canarias, es un verode. Los verodes son plantas que crecen en condiciones tremendamente adversas, en muy poca cantidad de tierra y con pocas necesidades de agua, pero son tremendamente resistentes. Cuando salía del instituto (Estudié en el Canarias Cabrera Pinto, el instituto más antiguo de Canarias, donde también estudió Pérez Galdós), los verodes me saludaban desde los tejados que coronaban las aulas. 

Este año, desde la publicación en Noviembre de la primera parte de “Leyendas de la Tierra Límite”, me he convertido en un verode. Soy –a pesar de tener tres novelas en el mercado– una escritora novel. Me falta mucho, mucho por aprender para tener el bagaje que tienen Cotrina o César Mallorquí o Laura Gallego. Pero me he agarrado a mi pequeño pedazo de tierra –este Fogón– para aprender y seguir creciendo. 
Así que hoy, desde mi tejado, os voy a hablar de las cosas que he aprendido que debes hacer (y también de las que no debes hacer) para convertirte en escritor de Fantasía. 

Sí, haz esto: 

  • Lee un montón de Fantasía. La gente que te dice que no lee de su género porque “contamina” su voz no tiene ni repajolera idea. Lee con ojos de escritor. Piensa por qué un personaje funciona, por qué una escena te cautiva, qué es lo que te lleva a seguir pasando páginas. Aprende de los que saben más que tú. 

  • Escucha las críticas: vamos a ver, hay mucho gilipolla por ahí suelto. Gente que coge una novela de Fantasía juvenil romántica y te dice que hay demasiado romance. Pues claro, coño. Es que es romántica. O te dice que es para adolescentes y no para él. Y te dan ganas de responderle: ¿El término juvenil te dice algo? Pero siempre hay que leer entre líneas. Si varias reseñas coinciden en algo, procura no cometer el mismo error en la siguiente novela. 

  • Haz una escaleta y fichas de personajes. Diseña el mundo y las leyes de la magia antes de empezar a escribir. En “las Tierras Oscuras” hice algo a medias. Hice escaleta, mapa y leyes de la magia, pero no hice fichas de personajes. Eso me llevó a cometer un error garrafal, que ha provocado que tenga que reescribir prácticamente todo un personaje. Con lo que me he atrasado unos cuatro meses en mi programación. La siguiente, tendrá fichas de personajes desde el principio. 

  • Al día siguiente, antes de empezar a escribir tu nueva cuota, revisa lo escrito el día antes y continúa a partir de ahí. Eso ahorra mucho tiempo a la hora de corregir después. 

Pero no hagas esto:  
  • Esperar el momento de inspiración para ponerse a escribir. Como decía Picasso, “a mí que las musas , si llegan, me pillen trabajando”. Crear un hábito ayuda a que las cosas salgan. Si creas el hábito de escribir todos los días, te darás cuenta de que cada vez es más sencillo y que tienes que apuntar miles de ideas para más adelante. 

  • Mirar qué están haciendo los demás. Entendámonos, siempre es bueno saber qué hacen los demás, por si puedes aprender algo de eso. Pero no te compares. Tú eres tú y tu circunstancia. Ten claros tus objetivos. A dónde quieres llegar y ya. 

  • Escribir lo que se vende. No soy escritora de erótica, ni de histórica. Cuanto antes tengas claro cuáles son los géneros en los que estás cómodo, mejor. Escribir erótica porque se vende, hace que no escribas la novela que quieres. Y eso se nota al leerlo. 

  • No usar lectores cero, ni corrector profesional. Afortunadamente, este error no lo he cometido. “Leyendas de la Tierra Límite”pasó por varias fases de corrección. 

  • Abandonar tu libro en un cajón. Porque no tienes hábito. La empiezas y la dejas a la mitad en el cajón de los posibles. El problema es que ese es también el cajón de los imposibles. No es malo tener ideas en un cajón, pero hay que terminarlas. 
¿Y tú? ¿Qué crees que es importante para que mi verode no se caiga de su trocito de tierra? 

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