La poesía es algo que siempre me ha acompañado. Desde pequeña. Cuando era niña,  mi madre me leía poemas de Rubén Darío

La princesa está triste
¿Qué tendra la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa.

Hacíamos rimas divertidas (y bastante malas) para las cenas familiares. Entre mis primeras lecturas, tuvo su hueco Gloria Fuertes. Aún hoy al oír los primeros versos del “Hada acaramelada”

de pequeña atolondrada
pues soñaba con ser hada 
de cucurucho y varita
se me ponen los pelos como escarpias de la emoción. Mis primeros pinitos en el mundo de la Literatura y en el del Teatro (maravilloso Don Mendo) fueron de mano de la poesía. Mis primeros premios, también. El primer libro que publiqué en mi vida fue un poemario, que se llamó “Anaga” porque el editor confundió el pseudónimo con el título, que yo había olvidado poner. Y me dio vergüenza corregirlo.
De adulto, sigo consumiendo poesía. Soy de esa extraña especie de lector que sigue comprando libros de poemas. Y que sigue regalando libros de poesía. Sobre todo, a los niños. Los niños son como una pizarra en blanco. No tienen prejuicios. Son capaces de asombrarse por lo bonito de una imagen y releer los versos. Y es que yo creo que la poesía se mama. 
Por eso, os traigo hoy al Fogón 5 libros de poesía para niños. 

Al corro de las palabras

Este libro de Antonia Ródenas, con ilustraciones de Carmen Solé, recorre en forma de haikus las estaciones del año. Rimas muy sencillas, muy tiernas y evocadoras. 
Poemas a la luna

El satélite terrestre ha inspirado multitud de poemas. El autor Gianni de Conno reúne algunos de los textos más hermosos acompañados por ilustraciones de exquisita belleza. En el libro, se reúnen Christina Rosetti, Shakespeare, García Lorca, Emily Dickinson, Walt Whitman e incluso Lord Byron. Para leer al acostarse, cuando la luna brille sobre nuestras cabezas. 
Cuentos en verso para niños perversos
Ya sabéis que soy fan de Roald Dahl, tanto en su faceta como escritor para niños como en su faceta de escritor para adultos. Su humor ácido impregna las páginas de este libro (originalmente titulado Revolting Rhymes) que cuenta versiones un tanto peculiares de los cuentos clásicos. No hay más que ver el inicio de La cenicienta, que describe como 
una versión falsificada, 
rosada, tonta, cursi, azucarada, 
que alguien con la cabeza un poco rancia
consideró mejor para la infancia
Bululú

Bululú es un actor cómico que va de pueblo en pueblo con su espectáculo de marionetas. Manontroppo y Dragonzáles que pelean por el amor de Marionetta.
Niños y niñas, 
viejos y viejas, 
damas, galanes, 
mozos, mozuelas, 
gallos de torre, 
gallinas cluecas, 
aquí os presento a mis marionetas.
El hada acaramelada
Imposible terminar sin él. 

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