«No eres tú, soy yo», de Tash Skilton

Una buena comedia romántica se basa en cuatro pilares fundamentales. Esta que te traigo hoy al Fogón los cumple los cuatro. Sostenida por los cuatro pilares de la comedia romántica, con todos vosotros: «No eres tú, soy yo» de Tash Skilton.

Primer pilar: el personaje/s principal tiene una razón para encontrar el amor.

En esta novela, los dos personajes principales —Miles y Zoey— tienen un motivo para encontrarlo. Miles acaba de sufrir una ruptura amorosa y está en pleno proceso de duelo. Zoey es incapaz de salir de la zona de confort y se siente tremendamente desdichada en Nueva York, una ciudad que le es de lo más inhóspita.

Segundo pilar: presenta el interés amoroso desde el principio.

Como en toda novela romántica, el final lo sabemos desde el principio, porque si no no sería romántica, sería otra cosa. Pero en esta, el choque de personalidades es tal que nos planteamos si ese final feliz llegará o no a tener efecto.

Los dos protagonistas se dedican a lo mismo, trabajan para dos empresas de citas rivales (que son el resultado de la escisión de una empresa original cuando el matrimonio que la fundó se separó). Miles y Zoey deben hacerse pasar por los clientes para conectar con las mejores citas posibles para estos. Son escritores fantasmas. Los correos de los jefes y la relación de pareja de los susodichos jefes aportan un no desdeñable toque de humor a la trama.

Tercer pilar: la gente quiere ver cómo se desarrolla el romance.

Escrita en primera persona desde los puntos de vista de ambos personajes (intercalando los capítulos de Zoey con los de Miles) , el romance se desarrolla apoyado en diálogos chispeantes (y en una serie de puntos humorísticos que de no tener un buen traductor —el maravilloso Xavier Beltrán— se habrían perdido por completo) y en el enredo típico de comedia.

La lucha por los biscotti del día anterior y por el sitio más agradable de la cafetería donde van a trabajar es el inicio de un enfrentamiento entre los dos protas, que no se soportan en la vida real y, sin embargo, no pueden evitar irse enamorando en la virtual. Porque tienen mucho más en común de lo que ellos creen.

La trama es algo así como un «Tienes un email» o «The shop around the corner» (traducido en español por un terrible «El bazar de las sorpresas») aplicada a la vida actual, en la que el romance tiene además —como en la primera de ellas— como telón de fondo la ciudad de Nueva York, que Miles, que lleva mucho tiempo viviendo allí, adora y que a Zoey, californiana, le horroriza.

Cuarto pilar: los protagonistas siempre deben ser fieles a sí mismos.

En esta novela, las dos historias van encajando de forma natural, salpicadas por una dosis extraordinaria de humor fino. Y el arco de los personajes se desarrolla de manera magistral, cosa que es complicada de conseguir en una escritura a cuatro manos.

¿Escritura a cuatro manos? ¿Quién es Tash Skilton?

Detrás del pseudónimo Tash Skilton se esconden Sarvenaz Tash y Sarah Skilton, dos amigas que se conocieron por Twitter y que escriben a cuatro manos. Me las imagino pasándoselo pipa con esta historia porque la sonrisa no nos abandona a medida que vamos leyendo.

En resumen, si quieres desconectar un rato de la realidad, esta novela es para ti. Puedes leer las primeras páginas aquí.

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