Fantasía urbana juvenil

Cuando hablamos de todos los subgéneros que tenía la fantasía, te mencioné de pasada la fantasía urbana. Como era un abecedario y la fantasía urbana tocaba en la U, puede que no le hicieras demasiado caso porque ya estabas tostado del todo a esas alturas. Por eso, he pensado que era una buena idea desarrollar el tema.

¿Qué es la fantasía urbana?

Fantasía urbana

Es aquella historia de fantasía que se desarrolla de forma mayoritaria en la ciudad. Aunque no hace falta que la ciudad sea actual. La fantasía urbana puede haber tenido lugar en el pasado, en el futuro o en una ciudad imaginaria por completo. Y también puede pasar que la historia empiece en el mundo urbano y que haya un salto a un mundo paralelo fantástico.

Con elementos paranormales

Una fantasía urbana tendrá uno o más personajes con habilidades mágicas. Por ejemplo, hombres lobo, vampiros, ángeles, demonios, brujas y demás gente simpática.

Fantasía urbana y romance paranormal

La fantasía urbana, tal y como la hemos definido, se convierte en un género muy versátil, que podemos maridar con negra, policiaca, humor o romántica. Y es en este último punto donde surge el conflicto. En una novela de fantasía urbana, el protagonista no tiene como conflicto el asunto amoroso, en tanto que en un romance paranormal sí es así.

Un romance paranormal es una novela romántica, que sigue los esquemas de construcción de la novela romántica. Los amantes se encuentran al principio, se atraen poderosamente, pero hay una razón por la que no pueden estar juntos. Una razón muy buena y cuanto más trágica, mejor. Esta razón complica sus vidas —no olvidemos que hay que putear mucho a los personajes para que el lector se enganche— y hace que luchen para superarlo. Hasta que llegamos al segundo acto, a ese punto en el que sucede lo peor que puede suceder, y se resuelve el conflicto. Entonces, los amantes admiten que estaban hechos el uno para el otro.

¿Te suena la trama? Seguro que sí. Hay romances paranormales muy buenos y no tan buenos calificados erróneamente como Fantasía urbana. Como por ejemplo, Cazadores de sombras, Crepúsculo o la trilogía “Almas oscuras” de María Martínez (qué buena es esta chica, señor)

Almas oscuras, ejemplo de romance paranormal

En cambio, en la fantasía urbana, el conflicto es diferente. En el ejemplo que usé en el abedecerio de los subgéneros, Harry Dresden tiene como objetivo salvar la vida de su hija que será sacrificada por los vampiros de la Corte Roja a menos que haga algo para impedirlo. Puede haber una subtrama romántica, pero ese elemento romántico es secundario.

Si te han quedado dudas, Jenifer Moraz te lo explica bien clarito en este artículo: ¿Qué es fantasía urbana y qué no? Pero vamos con los ejemplos que es como mejor se entienden las cosas.

Fantasía urbana juvenil 

La fantasía urbana es juvenil cuando cumple los criterios de la literatura juvenil.(Esto es: menor contenido en violencia y sexo menos explícito y un lenguaje más sencillo). Suele asociarse a protagonistas jóvenes pero no siempre. Uno de los ejemplos más importantes de fantasía urbana juvenil es Harry Potter.

Harry Potter, ejemplo de fantasía urbana juvenil

Pero hay miles de ejemplos válidos. Kerstin Gier, por ejemplo, escribió Silber, una trilogía muy original en el que el mundo alternativo está en nuestros sueños pero es dolorosamente real. Existe una subtrama romántica, pero no es la principal.

Silber, ejemplo de fantasía urbana juvenil

Ocurre lo mismo con El gabinete de objetos perdidos, de James R. Hannibal, del que La Galera Young acaba de sacar una segunda parte (llamada El cuarto rubí)

El cuarto rubí, ejemplo de fantasía urbana juvenil

Pero, ¿solo hay fantasía urbana en otros países? No, España tiene una cantera impresionante de fantasiosos.

Fantasía urbana española

Por supuesto, la lista la encabeza la reina de la fantasía juvenil con un libro autoconclusivo que, en su momento, no tuvo unas críticas muy entusiastas y que, desde mi punto de vista, es una apuesta arriesgada en muchos aspectos. Me refiero a Cuando me veas, de Laura Gallego. Para mí, es un libro muy recomendable para ver un ejemplo de fantasía urbana juvenil bien conseguido y original. Laura Gallego consigue mezclar la fantasía con problemas actuales como la inmigración, el acoso y el suicidio.

Cuando me veas, ejemplo de fantasía urbana española

Otro ejemplo que demuestra la maestría de su autora en todo tipo de novela es la trilogía Anima Mundi de Elia Barceló, que mezcla el mundo contemporáneo con un mundo imaginario muy bien trabajado.

Anima mundi, ejemplo de fantasía urbana española

Fantasía urbana adulta

Por supuesto, no toda la fantasía urbana es juvenil. Existen títulos dentro de la fantasía adulta muy recomendables. Dejando aparte al ya mencionado Harry Dresden, de Jim Butcher, recomendaría un libro con un montón de lecturas, que es Neverwhere de Neil Gaiman.

Neverwhere, ejemplo de fantasía urbana adulta

Me han dicho que merece mucho la pena también Ríos de Londres, de Ben Aarovitch, que mezcla policiaca con fantasía urbana consiguiendo un resultado de lo más apetecible. Por ahora yo lo tengo en la lista de lecturas pendientes, pero podéis leer la reseña de Mónica Gutiérrez Artero, en su blog Serendipia.

Ríos de londres, ejemplo de fantasía urbana

 

¿Me puedes recomendar más libros de fantasía urbana que te hayan gustado? 

Si te apetece saber algo más de alguno de los libros que te he mencionado, solo tienes que clicar en la imagen para ir a su página de Amazon.

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